Cuando una persona deja de poder pagar sus deudas, el camino para salir de esa situación puede volverse estresante: llamadas de cobradores, plazos que se acumulan, intereses que crecen y la sensación de que no hay salida. Sin embargo, hay una plataforma argentina que propone meterse en ese laberinto y negociar por vos.
Se llama Defende.me y su propuesta es distinta a la lógica tradicional del recupero de deudas: en lugar de salir a cobrar lo máximo posible para el acreedor, primero analiza cuánto puede pagar realmente el deudor y desde ahí arma la negociación.
Cómo funciona Defende.me paso a paso
El proceso arranca cuando el usuario ingresa sus datos y su CUIT en la plataforma. Con esa información, Defende.me identifica automáticamente las deudas que figuran registradas en la Central de Deudores del Banco Central y las presenta una por una.
Después, la persona informa cuáles son sus posibilidades reales de pago dentro de determinados parámetros. La plataforma analiza cada obligación y, cuando corresponde contratar el servicio, comienza la negociación directamente con el acreedor.
Los resultados que puede buscar la negociación son variados:
- Pago único con descuento para cancelar el total
- Quita de capital: reducción del monto total adeudado
- Reducción o eliminación de intereses y punitorios
- Plan de cuotas más extendido con menor carga mensual
Pero hay una diferencia clave respecto a otros servicios: Defende.me no considera que conseguir una quita sea automáticamente un buen resultado. Si después del acuerdo la cuota sigue siendo imposible de pagar, el problema va a volver a aparecer.
Por eso, la negociación intenta demostrarle al acreedor cuál es la situación económica concreta del usuario y cuál es su capacidad de pago real. El objetivo es llegar a un acuerdo que sea sostenible en el tiempo.
¿Cuánto cuesta el servicio?
Defende.me trabaja con distintas modalidades según la complejidad de cada caso.
Algunas deudas pueden resolverse bajo un esquema freemium, principalmente cuando ya existe un canal de acuerdo con el acreedor y la gestión requiere poca intervención. En casos más complejos, el usuario contrata el servicio y el costo puede incorporarse dentro de la cuota acordada, lo que evita tener que pagarlo por adelantado.
La compañía también ofrece consultas con abogados especializados para situaciones que requieren una intervención más específica, y opera bajo un esquema omnicanal: aunque buena parte de la gestión es digital, el usuario puede hablar con un asesor cuando lo necesita.
A futuro, Defende.me apunta a que el costo de la negociación pueda ser compartido entre el deudor y el acreedor cuando existan acuerdos previos con bancos o fintechs. La lógica es que si la intervención le permite al primero salir de la deuda y al segundo recuperar parte del crédito, ambas partes tienen razones para participar del costo.
Qué pasa si se llega a un acuerdo y se paga la deuda
Defende.me gestiona el libre deuda y acompaña al usuario en la regularización de su situación ante el Banco Central y Veraz, de acuerdo con los plazos y procedimientos que correspondan.
Todo el proceso queda documentado: el acuerdo, los pagos, la cancelación y los comprobantes respaldatorios. Eso es clave para evitar un problema habitual: que una persona haya pagado pero no pueda demostrarlo después.
Además, si por alguna razón el acuerdo se cae porque la situación económica del usuario cambia, el caso no vuelve a cero. La intención es renegociar dentro del mismo proceso iniciado, sin cobrar nuevamente.
¿Es la única opción para salir de una deuda?
No. existen también otro tipo de plataformas. Una de ellas es “Ponete al Dia“, en que la que cada persona puede buscar si tiene una oferta para pagar su deuda en un solo pago y con un importante descuento.


