Aguinaldo diciembre 2026: la fecha que hay que tener en cuenta
Cada fin de año, millones de trabajadores en relación de dependencia esperan el cobro del Sueldo Anual Complementario (SAC), más conocido como aguinaldo. Se trata de un ingreso extra que la Ley de Contrato de Trabajo obliga a pagar en dos cuotas: una a mitad de año y otra hacia fin de año. Para el aguinaldo diciembre 2026, la normativa fija un plazo límite para que los empleadores depositen esta segunda cuota, algo que suele coincidir con los últimos días de diciembre.
Si estás con las cuentas ajustadas o atravesando una situación de deudas, esta plata extra puede ser una oportunidad para ordenar pagos pendientes antes de cerrar el año. Por eso conviene entender bien de qué se trata, quiénes lo cobran y cómo calcularlo.
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¿Qué es el aguinaldo y quiénes lo cobran?
El SAC equivale a la doceava parte de todo lo que un trabajador cobró en el semestre, y se paga en dos mitades: una en junio y otra en diciembre. Tienen derecho a este beneficio:
- Trabajadores registrados en relación de dependencia, sea en el sector privado o público.
- Empleados de casas particulares (servicio doméstico), siempre que estén en blanco.
- Jubilados y pensionados, que también reciben un aguinaldo proporcional en sus haberes.
- Trabajadores que se desvincularon durante el año, quienes cobran la parte proporcional al tiempo trabajado.
Una aclaración importante: quienes trabajan en negro, sin registración, no tienen garantizado este derecho porque no figuran en el sistema formal. Esto suele ser, además, una de las señales de un empleo no registrado, algo que conviene tener presente a la hora de evaluar ofertas laborales.
¿Cómo se calcula el monto?
El cálculo del aguinaldo de diciembre toma como base el mejor sueldo bruto del semestre (julio a diciembre), dividido por dos. Por ejemplo, si en ese período el salario más alto fue de $800.000, el aguinaldo de esa cuota rondaría los $400.000, siempre sujeto a los descuentos de ley (jubilación, obra social, etc.).
En el caso de quienes no trabajaron el semestre completo, el monto se calcula de forma proporcional a los días u meses efectivamente trabajados. Lo mismo ocurre con quienes tuvieron licencias sin goce de sueldo o reducciones de jornada, donde el cálculo se ajusta según lo percibido.
Qué hacer si no te lo pagan en la fecha que corresponde
Si la empresa no deposita el aguinaldo dentro del plazo que fija la ley, el trabajador puede reclamar ese pago, ya que se trata de un derecho laboral y no de un beneficio opcional. Antes de iniciar cualquier reclamo formal, conviene:
- Revisar el recibo de sueldo para confirmar si figura el concepto SAC y su monto.
- Consultar con Recursos Humanos o el área de liquidación de haberes para entender el motivo del atraso.
- Si el reclamo informal no prospera, acudir a un asesoramiento legal o sindical para conocer los pasos formales disponibles.
Si pensás usar el aguinaldo para pagar deudas
Para quienes tienen cuotas atrasadas, tarjetas con saldo impago o figuran en el Veraz, el aguinaldo puede ser una herramienta útil para empezar a ordenar la situación, aunque no resuelve todo de golpe. Algunos pasos concretos:
- Revisá tu propia situación crediticia. Podés consultar gratis en el Banco Central (BCRA) cómo figurás en la Central de Deudores, para saber con qué acreedores tenés que hablar primero.
- Contactá al acreedor antes de que la deuda crezca más. Muchas entidades ofrecen planes de refinanciación o quitas por pago de contado; conviene preguntar explícitamente por estas opciones.
- Compará siempre por el Costo Financiero Total (CFT), no solo por la cuota. Una cuota que parece baja puede esconder un CFT alto si el plazo se estira mucho, por eso es clave pedir ese dato antes de firmar cualquier refinanciación.
- Priorizá las deudas con tasas más altas, como las de tarjetas de crédito, antes que otras con intereses menores.
El aguinaldo no es una solución mágica, pero usado con criterio puede ayudar a reducir una deuda puntual o evitar que una cuota atrasada siga generando intereses. Ordenar las prioridades antes de que llegue el dinero es tan importante como el monto que finalmente se cobre.



