La pareja y el dinero: ¿Como administrar las finanzas de a dos?

El manejo del dinero y las finanzas en pareja suele ser un tema difícil de manejar. ¡Incluso de hablar!

Si bien hay algunos modelos que podemos llamar “típicos”, cada pareja es un mundo y tiene su fórmula a la hora de compartir los gastos de a dos. Todos conocemos,o hemos escuchado, de parejas que se pelean por dinero. Cuando esto no se resuelve, estableciendo pautas de manejo del dinero en conjunto,  el conflicto puede escalar de manera exponencial llegando (a veces) al límite de una separación.

El problema es tan común, que incluso hay mil libros escritos sobre el tema “manejar el dinero en pareja”.  Hay distintos caminos y herramientas que te pueden ayudar a manejar las finanzas en pareja, y evitar que el dinero sea un punto de discordia. La clave está, primero, en comunicarse, encontrar la manera de entenderse y establecer un esquema de orden en las finanzas que les sirva a ambos.

Además, una economía ordenada de pareja conlleva una economía familiar sana. Si hoy son una pareja sin hijos, pero planean tenerlos más adelante, las buenas prácticas en las finanzas personales y de pareja, serán un plus para el futuro. Si no planean tenerlos, igualmente el orden en las finanzas los va a ayudar, no sólo a dejar de pelear, sino también a gastar mejor su dinero, saldar deudas a tiempo, ahorrar e incluso invertir a futuro. A continuación, te dejamos algunos consejos para administrar dinero en pareja. 



Lo primero para evitar malentendidos y conflictos, es poner el tema sobre la mesa; establecer reglas, asumir compromisos y respetarlos. A veces, nos cuesta hablar de dinero, pero es la única manera de no terminar, a corto o largo plazo, discutiendo o peleando.

Asumido que el manejo del dinero es un tema a conversar en la pareja, hay varias cosas que te pueden servir. Lo más importante es establecer criterios para el manejo de la economía en pareja: ¿todos los ingresos van a un fondo común para los dos? ¿cada uno  conserva la mitad de su sueldo y entrega otra mitad al “pozo común”? ¿Hay uno de los dos que tiene mayores ingresos y paga la mayor parte de los gastos? ¿cómo se dividen el pago de los gastos fijos y variables? Cuando los gastos en pareja se dividen equitativamente a la mitad, en fin, hay diversas formas que pueden elegir y adaptar a cada pareja.

Una buena práctica, para adquirir como hábito, es fijar un día al mes en el que se junten para hablar de dinero y “hacer las cuentas”;  ordenar ingresos, analizar gastos y planificar ahorros. Pautar un día y momento específico para hablar estos temas, los va a ayudar a evitar que las conversaciones referidas a la plata, surgidas en cualquier momento, deriven en discusiones.

Llevar un registro detallado de los gastos de cada uno, incluso los pequeños gastos, es  muy útil también a la hora de ordenarse y de analizar la mejor forma de administrar o recortar los gastos para ahorrar. Esta práctica, a muchos, les da algo de pereza. ¡Pero vas a ver que, una vez que adquirido el hábito de registrar esos pequeños gastos, el ejercicio sale casi en piloto automático!

El orden en las finanzas personales de cada uno les va a permitir acoplarse y ser más ordenados en conjunto.

Si ambos saben con claridad cuáles son los gastos comunes, cómo impactan en los ingresos de cada uno y cuáles son los gastos fijos de la otra persona, será mucho más fácil detectar, y eliminar gastos superfluos para generar ahorro.

Perdonen la insistencia, pero la transparencia es CLAVE para alcanzar objetivos financieros de a dos.  Si tenés ganas de darte un lujo o de comprarte algo, ¡decilo sin problema y lleguen a un acuerdo! Trabajamos duro, día a día, y es válido que, en algún momento, nos demos algún gusto o capricho. En este sentido, una buena práctica es la de reservar, cada uno, un monto de dinero mensual destinado a “gastos personales”, esto puede ser: un regalo, una salida, un autoregalo. ¡El gusto que cada uno quiera darse!



Establecidos los criterios para el manejo del dinero en pareja, con el tema sobre la mesa,  es hora de plantearse objetivos y diseñar una estrategia de ahorro. Claro que el ahorro resulta más estimulante cuando hay una meta en mente, puede ser un viaje, unas vacaciones, una casa, tener un hijo, comprar o cambiar el auto. En este punto, también es importante evaluar qué tipo de inversión y qué opciones de financiación, y pago, puede resultarles como pareja. Tener una causa común motivará a ambos.

Por último, te recomendamos hacer pronósticos y proyecciones de las finanzas de la pareja. Es decir, pensar para el mes que empieza, cuánto prevén que van a gastar y cuál es el objetivo de ahorro y proyectar esto a nivel anual. Esto les permitirá hacer planes a mediano o  largo plazo, e incluso hoy mismo, con la ayuda de un préstamo o crédito cuyo pago posterior, en cuotas, esté bien organizado de acuerdo a sus ingresos.

Si se lo proponen y se organizan para manejar su economía compartida con efectividad, van a poder pagar sus gastos al día, sin tener la soga al cuello cada mes, ahorrar a futuro e incluso asumir nuevos compromisos, o tomar deudas de forma planificada, que los acerquen a cumplir sus sueños. Construir un patrimonio entre dos es más fácil si estás organizado para eso. La organización y la comunicación evita peleas y discusiones.

El momento es ahora, tómense el tiempo para conversar, pongan las cartas sobre la mesa, organicen, proyecten ¡y concreten!

 

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