¿Por qué los 50 son la edad ideal para invertir?

En qué conviene invertir según la edad y si hay una edad límite para empezar a invertir son dos dudas muy frecuentes que todos tenemos. Si tengo 50 años, ¿estoy a tiempo de empezar a invertir? Claro que sí y aún más… ¡estás en la edad ideal para hacerlo! 

La edad y la inversión están directamente relacionadas. Aunque no exista una distribución ideal entre estas, dado que cada inversor tiene circunstancias distintas, sumadas a las circunstancias particulares del mercado, se pueden dar pautas generales sobre la inversión en cada franja de edad.

 

Pantallazo general de inversiones según la edad

¿En qué conviene invertir según la edad? La aversión al riesgo es un factor muy importante a la hora de elegir entre un activo u otro. Suele suceder que los jóvenes optan más por la renta variable (más arriesgada y más rentable) y los mayores, por la renta fija (más conservadora y menos rentable). Los jóvenes prefieren asumir más riesgo para lograr mayor retorno, mientras los mayores son más conservadores y buscan proteger su patrimonio. 

Otros factores a tener en cuenta son tus necesidades de liquidez, tus objetivos de inversión, tu experiencia inversora y tu situación financiera. Sea cual sea tu estrategia de inversión, con el paso de los años, tendrás que revisarla y modificarla en función de todos estos factores. 

Veamos algunas pautas para cada franja de edad. En la franja de 25 a 35 años, conviene dirigir las inversiones a productos de mayor riesgo dado que, en caso de que la inversión no salga bien, la persona tiene mucho tiempo para recuperar sus pérdidas. Cuanto más joven, más se justifica el riesgo por la posibilidad de obtener más beneficio. En cuanto a los activos, las acciones son las más convenientes. 

En el caso de las personas en la franja de 35 a 45 años, estas suelen tener grandes gastos, ya sea de hijos, autos, hipotecas, u otros y los activos más apropiados para ellos son los fondos de inversión, los planes de pensiones y la inversión en bolsa.

 

Inversiones recomendadas para los 50 años

Ahora bien, ¿por qué decimos que los 50 son la edad ideal para invertir? Son varias las razones que confirman esto. 

Con la llegada de los 50 se suele empezar a sentir mayor bienestar económico y libertad financiera, las deudas e hipotecas comienzan a desaparecer y se da el comienzo de una progresiva emancipación de los hijos. A su vez, con dicho bienestar y una fuente de ingresos estable, viene la preocupación por el futuro, la jubilación y los ahorros. En esta nueva etapa, uno debe encontrar las mejores opciones para invertir sus ahorros, para lo cual buscar ayuda de un asesor financiero puede ser una buena idea y moderar el grado de riesgo asumido en la cartera de inversiones, también. Lo ideal es no llegar a los 60 con deudas ni problemas patrimoniales y evitar tener todo tu ahorro concentrado en activos de alto riesgo. 

La inversión es un gran camino a seguir si querés mantener el poder adquisitivo de tus ahorros y tu edad no debe ser un condicionante, sino un factor más entre muchos otros. Invertir te va a permitir rentabilizar y proteger tus ahorros de la inflación.

¿En qué invertir siendo mayor? Continuando con las franjas, a las personas de 45 a 55 años, quienes suelen tener salarios y capacidad de ahorro altos, se les recomiendan las acciones y los fondos. De 55 a 65 los gastos se reducen y la aversión al riesgo aumenta, por lo que los bonos y las acciones resultan adecuados para estos. 

Para mayores de 65 años, la aversión al riesgo es aún mayor y se recomienda invertir más en renta fija que en renta variable. Tanto la rentabilidad como el riesgo son bajos en productos de corto vencimiento y depósitos bancarios a plazo fijo.

 

Errores financieros a evitar a los 50 años

No cometer errores en la vida es casi imposible y hasta poco recomendable dado que de ellos se aprende. Sin embargo, existen varios errores financieros a evitar a los 50 años. 

El primero es no tener la jubilación solucionada. Quizás te resulte demasiado temprano para estar hablando de jubilación, pero no se trata de que te jubiles a los 50, sino de que comiences a prepararte para cuando llegue ese momento y aproveches al máximo estos años para invertir. 

Otro error muy frecuente es no tener un asesor financiero. Quizás este no sea un error que quieras evitar, pero, hagas lo que hagas, recordá que tendrás que ir reduciendo el riesgo de tus inversiones. Tu prioridad tiene que ser no perder el dinero que inviertas, incluso a costa de que los beneficios que obtengas sean menores. En este sentido, podés ser más o menos conservador, dependiendo tus circunstancias, tu personalidad como inversor y más, pero lo importante es que protejas tu patrimonio. Nunca está de más sentarte con un asesor financiero para aclarar tu mente e invertir mejor. 

El tercer y último error es no prever tus gastos. Por supuesto que hay gastos imposibles de prever, pero existen otros que sí podés prever, como una matrícula, en caso de tener un hijo que todavía esté en edad escolar o universitaria. Esto contribuirá a ordenar tus finanzas y estructurarlas mejor

Hay infinitos errores que uno puede cometer en su vida, pero estos son los tres principales que podrían afectar tus finanzas y que, a su vez, son fáciles de evitar.

 

Por qué nunca es tarde para empezar a invertir

Nunca es tarde para empezar a invertir y de eso estamos seguros. ¿Cambia la forma en que uno invierte dependiendo su edad? Sí, pero tenga la edad que tenga, uno siempre estará a tiempo de invertir. 

Dos métodos que te ayudarán a diversificar y estructurar tu ahorro en función de tu edad son el método Bogle y la regla del 120. El primero, de John Bogle, un estadounidense inversor y experto financiero, recomienda diversificar el ahorro entre renta fija y renta variable para equilibrar el riesgo-beneficio. El riesgo se justifica en la medida en que te permita obtener mayor beneficio. El segundo, te ayuda a estructurar tu ahorro en función de tu edad, estableciendo el porcentaje a invertir en renta variable y en renta fija. Como todo, esta regla es tan solo una ayuda que cada uno puede variar en función de sus circunstancias. 

Ambos métodos confirman no solo que nunca es tarde para empezar a invertir, sino que es aconsejable ajustar tus inversiones a tu edad y revisarlas con el paso del tiempo. En líneas generales, como la aversión al riesgo se incrementa con la edad, cuanto mayor seas, más deberás rebajar el porcentaje dirigido a renta variable. Con la combinación de estos métodos, sabrás en qué y cuánto invertir

¿Para qué sirve cada uno? Según el método Bogle, los inversores deberían tener un porcentaje de renta fija que equivalga a su edad. Por ejemplo, si tuvieras menos de 40 años, un 30% en renta fija sería lo correcto, pero si tuvieras 60 años, tu porcentaje de renta fija debería ser de más de 50%. 

La regla del 120 es hasta más específica. Consiste en invertir en renta variable un porcentaje igual al resultado de restar tu edad a 120 e invertir el resto en renta fija. Entonces, si tuvieras 65 años, deberías invertir 55% (120 – 65 = 55) en renta variable y 65% (el restante) en renta fija. Esta regla no es exacta, por lo que debe usarse con precaución. Cabe destacar también que, en caso de tener una aversión al riesgo alta, una táctica útil puede ser sustituir el 120 por 100 o por un número aún menor. Entonces, si tuvieras 65 años y usaras el 100 en vez del 120, deberías invertir 35% en renta variable y 65% en renta fija.

Ya sabés en qué conviene invertir según tu edad y qué errores evitar… ¡te quedaste sin excusas para no hacerlo! Invertí y asegurate de seguir cumpliendo tus sueños y mantener tu estilo de vida. Pensá en tu futuro y en el futuro de tus hijos y nietos. Nunca es tarde, ¡estás a tiempo! Tomá las riendas de tus finanzas personales, ¿qué estás esperando?

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