Préstamos personales: ¿qué opciones existen y cuál conviene en cada caso?

Préstamos y  créditos son productos financieros que nos permiten obtener un monto de dinero extra que – quizá en algún momento- necesitamos para hacer frente a gastos extraordinarios, imprevistos, o para saldar deudas en un momento específico.

Arreglos en el auto o en casa, la compra de algo excepcional y necesario (como una heladera o un teléfono), gastos de vacaciones o el pago de alguna deuda que nos está ahogando.  Un préstamo o crédito puede ser de gran ayuda de cara a estas situaciones.

Generalmente, cuando pensamos en solicitar un préstamo, lo primero que se nos ocurre es acudir a nuestro banco. Los préstamos bancarios son los más conocidos, sin embargo, no son la única opción para obtener dinero ni, en muchos casos, la más conveniente.

Ahora ¿Qué tipos de préstamos existen?

Los hipotecarios son aquellos en los que un banco presta una cantidad de dinero para comprar, refaccionar o construir una vivienda.

Los prendarios se refieren a un préstamo de dinero ofrecido por los bancos para comprar un vehículo nuevo o usado, y cuentan con una tasa de interés y plazos fijos, mixtos o variables para abonar en cuotas mensuales.

Aunque no sean un préstamo en sí, las tarjetas de crédito también sirven para financiar alguna compra en cuotas. Aunque, debido al pago mínimo de la tarjeta, se agregan algunos gastos extras.

Por último, están los préstamos personales, que implican la obtención de una suma de dinero determinada y la obligación de devolverlo con los intereses pautados. Se pueden usar para un viaje, para pagar el arreglo de un auto para ir a la costa, para comprar una heladera o lo que sea. Para fin de año y para el verano, son la alternativa ideal.

Además, en la actualidad, los préstamos personales no solo se pueden obtener a través de un banco, sino también de forma online. Gracias a la tecnología, los préstamos personales están disponibles para todos. Ya no hace falta que te pongas tu mejor traje para ir hasta el banco más cercano a justificar por qué deben prestarte algo de dinero. Con solo tener acceso a internet, obtener un préstamo personal es mucho más fácil. Lo podés pedir sin siquiera sacarte el pijama.

Uno de los principales beneficios de pedir un préstamo online es la comodidad. Como dijimos, podés solicitarlo de la comodidad de tu casa sin siquiera cambiarte. Con tan solo rellenar un formulario y esperar a obtener la aprobación, ya podés acceder al dinero prestado.

A diferencia de los préstamos obtenidos de la forma tradicional a través de una entidad bancaria, los online presentan esquemas a corto plazo. Los prestamistas de internet no cuentan con el gasto adicional de abrir oficinas y por eso pueden ofrecer préstamos a corto plazo.

También, como todos sabemos, los bancos pueden a veces ser un dolor de cabeza. Entre las largas filas, los trámites complicados y la burocracia, obtener un préstamo se vuelve tedioso. Los prestamos online no solo implican acceso a todos, sino que también implican un acceso más sencillo. Por fin, podemos dejar atrás las filas eternas.

Los sitios web y las aplicaciones no tienen horario de cierre, como sí los bancos. Podés solicitar un préstamo personal a cualquier hora de cualquier día, incluso en los días festivos. ¿Qué más se puede pedir?

Si necesitás más dinero o no querés gastar tus ahorros en algún gasto inesperado, no dudes en consultar por un préstamo personal online. Es la forma más rápida, sencilla y accesible de obtener dinero para financiarte.

Si necesitás ayuda para encontrar el préstamo ideal para vos, acá estamos para asesorarte.

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