El Banco Central del Uruguay (BCU) decidió mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 5,75% por segunda reunión consecutiva. La decisión, tomada por unanimidad del Directorio, refleja un escenario donde la inflación está controlada pero el contexto internacional introduce un poco de ruido que la entidad decide prestar atención.
Si te preguntás qué tiene que ver esto con tu bolsillo, la respuesta es bastante directa: la TPM es la tasa de referencia que termina incidiendo en el costo del dinero en toda la economía, incluyendo los préstamos personales, los créditos al consumo y las tarjetas.
¿Por qué el BCU decidió no bajar la tasa?
La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles y los rubros administrados, se aceleró hasta 3,5%, mientras que los indicadores de actividad económica muestran señales de mejora en el primer trimestre de 2026, impulsadas por el consumo privado.
El principal motivo de la pausa es el contexto internacional. El BCU mantuvo su postura ante un escenario global de alta volatilidad por la guerra en Medio Oriente y su impacto en el mercado energético internacional. En concreto, el precio del petróleo se mantiene por encima de los niveles previos al inicio del conflicto y se incrementan los costos logísticos, lo que genera más inflación a nivel global
¿Qué se espera para el resto del año?
Acá es donde el panorama se pone más interesante. Algunos sectores del mercado ya adelantan, al menos, una suba de tasas durante el segundo semestre. El pronóstico más audaz viene de la firma Balanz, que no solo sostiene que la tasa de interés subirá en lo que queda del año, sino que experimentará tres ajustes al alza, hasta alcanzar el 6,5%
¿Qué implica esto si estás pensando en pedir un préstamo?
La tasa de referencia del BCU no es la misma que te cobra una financiera o un banco cuando pedís un crédito personal. Sin embargo, marca la tendencia del mercado.
Algunos puntos a tener en cuenta:
- Si estás evaluando pedir un préstamo en los próximos meses: el escenario actual, con la tasa pausada en 5,75%, es más favorable que uno donde el BCU esté subiendo. Si las proyecciones de suba se confirman en el segundo semestre, el costo del crédito podría aumentar. No es motivo para apurarse sin análisis, pero sí para no postergar indefinidamente una decisión que ya tenés tomada.
- Si ya tenés un préstamo a tasa variable: conviene revisar las condiciones de tu contrato y entender cómo se actualiza tu cuota ante cambios en la TPM.
- Si tenés deudas en tarjetas de crédito: las tasas del crédito al consumo en Uruguay son estructuralmente altas. Quien va a pedir un préstamo personal a una financiera o banco tradicional se encuentra con tasas que pueden superar el 50% o incluso el 80% anual, independientemente de lo que haga el BCU. Reducir ese tipo de deuda sigue siendo la prioridad financiera más clara.



