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Cómo calcular la tasa de interés de un préstamo

¿Alguna vez te preguntaste qué estás pagando exactamente cuando pedís un préstamo bancario? ¿Cuánto del pago equivale al capital y cuánto a la tasa de interés? ¿Es el préstamo el indicado para ti? Esto y mucho más encontrarás en este artículo.

Al momento de pedir un préstamo bancario no es sólo al interés a quien debemos prestarle atención, hay otros factores que lo componen y hacen a la suma del total que terminaremos pagando.

Sabemos que hemos pedido un capital que viene además acompañado de un interés, pero ¿cómo se compone cada uno? ¿cómo sabemos que lo que terminaremos pagando es justo o conveniente para nuestro negocio?

Factores como la TNA (Tasa nominal anual), la TEA (Tasa efectiva anual), el CFT (Costo financiero total) y otros, influirán directamente en la diferencia que se le devuelve a la entidad bancaria.

Cuando tratamos con finanzas es importante tener en mente la existencia y funcionamiento de todos los componentes que conforman un préstamo para saber con exactitud si es conveniente o no para nuestro futuro económico. Es por eso que en este breve artículo analizaremos con detenimiento cada uno de estos componentes para que puedas elegir con mayor fiabilidad y eficacia tu próximo préstamo.

TNA: Tasa nominal anual

Es la tasa que se utiliza para calcular los pagos de interés aplicado a un período de 12 meses. Cuanto más largo el período más alta será la TNA (Tasa nominal anual). Es decir que un crédito a 5 años tendrá una TNA mayor que uno a 2. Básicamente la TNA representa el costo de un crédito.

TEM: Tasa efectiva mensual

Esta tasa se calcula a partir de la anterior, la TNA (Tasa efectiva mensual) y representa el monto de interés esperado para un período de tiempo determinado. Cuanto más alta sea la TEM (Tasa efectiva mensual), más altas serán las cuotas a pagar.

CFT: Costo financiero total

Éste también es conocido como CFTEA (Costo financiero total efectivo anual) y es uno de los factores que más hay que tener en cuenta, por no decir que es, de hecho, el más importante, ya que representa el costo final o real de un préstamo.

Aquí se incluye la tasa de interés y todos aquellos cargos y gastos asociados que conforman, efectivamente, dicho préstamo. Específicamente lo que se ve incluido en el CFT son: la tasa de interés de la cuota pura (sea ésta fija o variable), los gastos de evaluación y otorgamiento del solicitante, los costos de contratación de seguros, los gastos de apertura y mantenimiento de la cuenta, tarjetas de crédito y compras. Además, agregados como envío de avisos y otras notificaciones.

Cabe mencionar también que el CFT también incluye el IVA. Si bien, en ocasiones, figura sin el mismo, la regla es que debe estar incluido. Este impuesto es de pago obligatorio en cualquier tipo de préstamo.

En resumen, la CFTEA o CFT es el factor al que más atención hay que prestarle cuando de finanzas se trata.

Otros factores: consejos a tener en cuenta

Una vez identificados y calculados los componentes anteriores debemos pasar a prestarle atención a la puesta en juego de los mismos en la concreción del préstamo, ya que no basta simplemente con conocer sino también con la habilidad de poder aplicar nuestros conocimientos en la toma de decisiones.

Aquí te van algunos consejos más a tener presentes si estás pensando en pedir un préstamo:

  • Plazo: Si bien es sabido que cuanto más tiempo tengamos para pagar las cuotas serán más bajas, hay que tener en cuenta que un crédito demasiado largo nos limitará en varios aspectos y terminaremos pagando intereses durante un tiempo que quizás termine siendo contraproducente para nuestro negocio. No extenderse innecesariamente es una sabia y prudente decisión, sobre todo porque deja la puerta abierta para poder pedir otro préstamo más delante de ser necesario.
  • Desconfía de las tasas baratas: El incentivo de los bancos siempre será el de asegurarse una tasa alta por el mayor tiempo posible para así obtener mejores ganancias, es por eso que muchas veces ofrecen créditos con tasas muy bajas para hacerlos más atractivos. El problema con este tipo de créditos es que, en general, son largos y en caso de una baja en la inflación lo que antes parecía barato terminará saliéndonos más caro.
  • Destino de los fondos: Cuando pidas un préstamo el banco preguntará en qué pretendes invertirlo. Esto se hace por una cuestión de seguridad y para asegurarse de que podrás devolverlo. Justamente por este motivo las entidades bancarias ofrecen muchas veces préstamos específicos y cada uno de ellos cuenta con condiciones y ventajas particulares. El consejo aquí sería que tengas en cuenta las especificidades que ofrecen, así no terminarás pidiendo más dinero del necesario o endeudándote a tasas muy altas o plazos muy largos.
  • Estudia tus opciones: No te apresures a tomar el primer préstamo que te fue ofrecido o llamó tu atención, ten paciencia y compara las distintas ofertas para evitar arrepentirte luego. Así elegirás con mayor certeza el préstamo perfecto para ti sin pagar de más o encontrarte con requisitos imposibles.
  • Piensa a largo plazo: El último, pero no menos importante consejo es que tengas en cuenta el momento en que estás tomando el préstamo. Debes tener presente tu situación económica en todo momento, ya que te estarás comprometiendo a pagar algo a lo largo del tiempo. Si estás en una situación laboral complicada piénsatelo dos veces antes de embarcarte en una deuda crediticia.

En fin, esperamos que este artículo haya sido de ayuda en torno a las dudas financieras que hayas podido tener respecto a este tema. Y nuevamente recordarte que tener en cuenta estos factores y consejos podría ser de mucha ayuda para tus futuros préstamos y negocios.

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