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¿Cómo planificar a la hora de invertir en Argentina?

En esta nota de Alpretsamo te brindamos consejos para que puedas empezar a planificar tus inversiones de la manera más eficiente.

En cualquier campo, la planificación es la clave del éxito. Cuando se trata de nuestras finanzas personales, la organización y la planificación son esenciales para amar presupuestos personales, conocer a fondo cuáles son nuestros ingresos y egresos de dinero, qué gastos son evitables y cuánto podemos ahorrar e invertir. 

Si tenés en mente canalizar tus ahorros, o parte de estos, hacia inversiones rentables, para ganar un interés y no perder contra la inflación, es necesario planificar y tener en cuenta muchas variables. 

Definí qué tipo de inversor querés ser

Para comenzar esta planificación, el primer paso es meditar sobre tus objetivos para luego pensar cómo alcanzarlos. Necesitamos definir una estrategia en base a los siguientes puntos:

  • Horizonte temporal: las inversiones pueden ser de corto, mediano o largo plazo. Existen activos financieros volátiles que son recomendables para hacer trading (es decir, comprar cuando están baratos y vender al poco tiempo, cuando apenas aumentan de valor) y otros activos rentables a largo plazo, que funcionan como auténticas reservas de valor. 
  • Necesidad financiera personal.
  • Máximo de pérdida aceptado: en mayor o menor medida, todas las inversiones tienen riesgo. Para planificar nuestra estrategia, debemos saber hasta cuánto dinero estamos dispuestos a perder. 
  • Conocimientos financieros para el correcto análisis de la inversión: la operación bursátil que nos decidamos a realizar debe estar en sintonía con nuestros conocimientos sobre el tema. Entender el mercado de capitales es la clave para manejarse dentro de este. Por esto, la educación financiera es el pilar fundamental de cualquier tipo de inversión.

Filosofías de inversión

Existen tres grandes principios o filosofías que siguen los inversores para definir sus estrategias.

Value investing

Consiste en identificar, mediante un análisis bursátil detallado, un activo que esté infravalorado, comprarlo y esperar a que el mercado reconozca su valor. Cuando el mercado mismo, mediante mecanismo de oferta y demanda, corrija este precio, sería un buen momento para vender el activo y lograr un margen de ganancia. Esta técnica es oportuna para inversiones de mediano o largo plazo.

Fundamental investing 

Esta técnica se basa en identificar activos altamente rentables a lo largo del tiempo e invertir en estos. Por ejemplo, viendo las ventas, los balances y los beneficios de una empresa podemos decidir invertir en acciones de esta y conservar los activos por un largo de periodo de tiempo, ganando así rentabilidad, gracias a los dividendos que paga la empresa, y teniendo estas acciones como reservas de valor.

Technical investing

Consiste en analizar patrones, como velas japonesas o gráficos que reflejan las tendencias alcistas y bajistas de un activo, e identificar el momento oportuno para comprar o vender un activo. Se trata de predecir tendencias. 

Esta técnica es utilizada por los traders e implica mucho estudio y mucha práctica. Requiere, también, que el inversor opere en las bolsas de valores varias horas por día. 

Luego de planificar, diversificar

Una vez que llegues a la conclusión de cuál debe ser tu perfil de inversor, tenés que encontrar esos activos que mejor se adapten a tus objetivos, siguiendo uno de los principios fundamentales del mundo bursátil; no pongas todos los huevos en una misma canasta

La distribución de los fondos de inversión maximiza el margen de seguridad y minimiza los riesgos. Al tener un portafolio de inversión amplio que abarque distintos sectores, se evita el riesgo de perderlo todo si el precio de uno de los activos se desploma. 

Para esto se recomienda invertir en distintos mercados internacionales, en diferentes tipos de activos y en industrias y sectores variados. 

¿Por qué invertir?

Los argentinos estamos permanentemente corriendo detrás de la inflación. Para los ahorristas argentinos desprenderse de los pesos es más una necesidad que un capricho. Pero incluso el dólar norteamericano está sufriendo la peor devaluación en 40 años. Por ende, hoy en día parece ser más conveniente que nunca canalizar nuestros ahorros hacia inversiones rentables.

El problema es que muchas personas se asustan de tan solo considerar está opción, o ni siquiera les interesa interiorizarse en el tema. Si bien toda inversión supone un mínimo riesgo, hay instrumentos de renta fija que se destacan por su solidez, las letras del tesoro estadounidense son el ejemplo por excelencia. También existen instrumentos de renta variable que han crecido exponencialmente durante muchos años. 

La crisis económica global que estamos atravesando nos hace pensar qué hacer con nuestros ahorros, y el estudio de los mercados de capitales es un puntapié inicial para sacarle el mejor provecho a nuestras finanzas personales. 

¿En qué puedo invertir?

El mercado de capitales ofrece diferentes instrumentos financieros para aquellos agentes económicos dispuestos a invertir sus ahorros. Estos los podemos dividir en tres grandes grupos:

  • Acciones: estas son activos financieros que representan una parte alícuota del capital social de una empresa. Cuando las empresas salen al mercado de capitales a vender acciones, están vendiendo una parte de patrimonio. El accionista se convierte en dueño de una parte de la empresa según las acciones que haya comprado. Los mayores accionistas tienen poder de decisión y de voto en las asambleas generales de la empresa. 

Las acciones se consideran un producto de renta variable ya que los dividendos que reciben los accionistas varían según el rendimiento y la rentabilidad de la empresa. Además, el valor de las acciones está sujeto a mecanismo de oferta y demanda. En base al rendimiento de la empresa y a la percepción que el mundo financiero tenga de esta habrá más o menos demandas de estas acciones, por ende valdrán más o menos. 

  • Productos de renta fija: en esta categoría se encuentran los títulos de deuda, tanto los que emiten las empresas privadas (denominadas “obligaciones negociables”) como las que emiten los Estados (bonos y letras del tesoro). Estos instrumentos de inversión son más seguros ya que no están sujetos a variaciones. Al ser de renta fija, el monto de los intereses percibidos y los plazos de pago están previamente establecidos. 
  • Mercado de crédito y derivados: hemos analizado el mercado de renta variable (compuesto principalmente por acciones) y el mercado de renta fija (predominado por productos financieros como bonos y letras del tesoro). Pero hay instrumentos financieros que se colocan entre medio de ambos. Es decir, tienen su parte de renta fija, pero, a su vez, el interés puede variar para cubrirse de un potencial riesgo.
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