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Gestioná tus finanzas personales antes de los 30 para mejorar tu economía a futuro.

Los millenials, dicen las estadísticas, suelen ser desordenados con sus finanzas personales y más proclives al derroche.  Lo último en tecnología, ropa de moda, zapatillas, recitales y viajes o escapadas con amigos figuran en el top de sus gastos anuales junto a otros ítems básicos.

Por supuesto, la juventud es un momento para disfrutar de la libertad, divertirse con amigos, viajar e invertir en experiencias memorables. Pero, aunque ahora no te preocupe, prestar atención a tus finanzas personales puede ser clave para que esos gastos que tanto disfrutás hoy no se transformen en déficit o deuda que complique tu futuro. Y, más aún…¡para poder seguir dándote esos gustos (y más) el día de mañana!

Ocuparte de la gestión de tu economía personal antes de los treinta te ayudará a tener una vida menos estresante y más feliz.

¿Por dónde empezar? Compartimos algunas medidas y hábitos financieros básicos que pueden mejorar tu economía a futuro.

  • Recortá gastos innecesarios.

Identificá los gastos superfluos (de los que podés y querés prescindir) y hacé lo posible por eliminarlos de tu presupuesto. Asimismo, revisá dentro de los gastos básicos como supermercado y/o servicios si existen maneras de reducir el gasto final a través de promociones, descuentos por utilizar determinados medios de pago u otras bonificaciones.

  • Contá con un ahorro de emergencia

Contar con un ahorro de emergencia es fundamental para hacer frente a una emergencia o eventualidad fuera de lo común. Si hay algo que el 2020 nos enseñó, es que los imprevistos suceden.



¿Cómo generar este “fondo de reserva”?

1º Ahorrá a principio de mes. La clave es no ahorrar lo q te sobra, sino al revés, vivir con tus ingresos descontando el ahorro mensual.

2º Destiná al ahorro un porcentaje fijo de tus ingresos. En un contexto de inflación, lo ideal es dolarizar ese ahorro o, cuando el monto lo permita, colocarlo en algún instrumento financiero que genere ganancia.

3º El ahorro de emergencia es intocable. Claro que pueden surgir situaciones que requieran un dinero extra. En este caso, lo ideal es buscar una manera alternativa de financiarlos; con el aguinaldo, un ingreso extra,  ayuda familiar, un préstamo personal, etc.

Una deuda planificada, que pueda ser saldada en corto o mediano plazo con tus ingresos habituales, es mejor que quemar tus ahorros (en dólares además) de emergencia.

  • Consolidá y saldá tus deudas.

La deuda en sí misma no es algo malo, puede ser incluso una herramienta que te permita alcanzar distintos objetivos. Lo malo es la acumulación descontrolada de deudas e intereses que, efectivamente, pueden arruinar tu economía.

Pedir dinero prestado para encarar un gasto necesario está bien siempre y cuando paguemos las cuotas a tiempo para no acumular intereses.  La clave está en organizar el pago y la toma de tus deudas para que éstas no se conviertan en una “bola de nieve”.

Una estrategia útil, cuando se tiene más de una deuda, es consolidarlas en un solo pago.  La clave es encontrar el préstamo personal más conveniente que te permita acceder a un monto de dinero para saldar tus deudas diversificadas y convertirlas en una sola deuda a pagar de manera más conveniente.

  • Invertí en tu desarrollo profesional.

Los años entre los 20 y los 30 (o 30 y pico) años son una etapa clave para el desarrollo de tu carrera profesional. La educación es cara, sin embargo, invertir en tu desarrollo profesional puede realmente cambiar tus perspectivas laborales y económicas a futuro.



Hoy en día existen miles de opciones; cursos, programas ejecutivos, posgrados, maestrías y/o talleres, dirigidos a distintos perfiles y públicos de acuerdo a su necesidad e intereses.  En esta gran variedad, todos ellos son una herramienta de gran utilidad para conseguir trabajo, mejorar tus habilidades y/o validar tu experiencia.

Se trata de una inversión en tu propio futuro que vale la pena encarar, incluso si requiere un esfuerzo extra o tomar deuda solicitando un préstamo. Atender y nutrir tu desarrollo con experiencias y capacitaciones redundará, al final, en mejores puestos de trabajo y mayores ingresos.

  • Ahorrá para tu jubilación.

Aunque en este momento te parezca (con razón) que todavía falta muchísimo para ese día, como dice el dicho “dónde falta previsión, faltará la provisión”.  Prepararte, de a poco, para ese futuro te va a facilitar un futuro mejor.

Destiná un monto fijo al ahorro jubilatorio y colocalo en algún instrumento financiero seguro que genere ganancia o un seguro que ofrezca buenas condiciones.

  • Aprendé a usar los instrumentos financieros a tu favor.

Hoy en día no es necesario tener grandes de conocimientos para aprovechar al máximo las oportunidades financieras del mercado.

Las Fintech ponen al alcance de todos distintas herramientas que facilitan el acceso asesoramiento financiero, canales de ahorro, medios de pago, préstamos, créditos, inversiones y más. Acercarte a conocerlas y asesorarte respecto de las posibilidades que ofrece cada una es clave para aprovechar más y mejores oportunidades financieras.

Entre otras cosas, en Alprestamo.com facilitamos el acceso a distintas alternativas de préstamos personales asesorándote – en forma rápida y gratuita-  para que encuentres la propuesta que más se adecúa a tu necesidad y posibilidades.

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