Últimos artículos sobre préstamos, finanzas personales, fintech, ¡y más!

Ley de alivio fiscal: ¿Cómo podría beneficiarme?

Hace años que los trabajadores en Argentina afrontan una alta presión impositiva. Quienes más sufren esta carga son los monotributistas y los autónomos, la nueva ley de alivio fiscal busca aliviar la carga de estos sectores.

Hace años que los trabajadores en Argentina afrontan una alta presión impositiva. Según un informe de fin de año de la Fundación Mediterránea que midió la presión tributaria legal sobre una familia promedio en siete países de Latinoamérica, Argentina comparte el segundo lugar con Italia: los impuestos se llevan un 48% del ingreso familiar anual. El primer puesto lo ocupa Brasil, allí se encuentra la mayor presión de impuestos donde representan un 50,6% del ingreso familiar.

Quienes más sufren esta carga son los monotributistas y los autónomos, donde algunos, incluso sin llegar a cubrir las necesidades mínimas y el valor de una canasta básica, terminan incluidos en el régimen del impuesto de las Ganancias. Los primeros son aquellas personas físicas que realizan ventas, locaciones y/o prestaciones de servicios, mientras que los autónomos son responsables inscriptos que realizan una actividad económica de forma habitual y directa a título lucrativo sin contrato de trabajo. La semana pasada se aprobó un proyecto que busca bajar la presión que pesa sobre estos sectores. 

Según un informe presentado por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el alivio fiscal sancionado implicaría una reducción en la carga impositiva de casi $67.000 millones. La reducción de cargas sobre el Régimen Simplificado implicaría un alivio impositivo a contribuyentes por $11.067 millones, mientras que el efecto sobre el Impuesto a las Ganancias implicaría una reducción de cargas por $55.223 millones.

Ley de alivio fiscal: ¿De qué trata? 

La ley busca, por un lado, actualizar los montos de facturación de los monotributistas para evitar que tengan que cambiar de categoría y pagar cuotas mayores y por otro, aumentar las deducciones de Ganancias que pagan los autónomos. Estiman que este nuevo régimen beneficiará a 4,5 millones de monotributistas y a 140 mil trabajadores autónomos.

¿Qué cambios trae?

Monotributistas

El alivio fiscal incrementa en un 60% el monto tope de las escalas de facturación para  las primeras cuatro categorías del monotributo, de la A a la D.  En el caso de las dos primeras –A y B- se eliminó el pago del componente impositivo. Sus cuotas mensuales serán de $288 y $555 por mes, respectivamente. Para las categorías restantes -de la E a la K-, el aumento será del 29%. 

Esta medida aplicará solamente a los monotributistas “puros”, es decir, aquellos que no cuentan con otros ingresos ya sea jubilaciones, relación de dependencia, rentas financieras o alquiler de inmuebles. 

Cambios en las distintas escalas del régimen de AFIP.

De acuerdo al dictamen original, la facturación que podrá alcanzar cada categoría del monotributo será la siguiente:

  • Categoría A: $748.382.
  • Categoría B: $1.112.459.
  • Categoría C: $1.557.443.
  • Categoría D: $1.934.273.
  • Categoría E: $2.277.684.
  • Categoría F: $2.847.105.
  • Categoría G: $3.416.526.
  • Categoría H: $4.229.985.
  • Categoría I: $4.734.330.
  • Categoría J: $5.425.770.
  • Categoría K: $6.019.594.

Por lo tanto, esta nueva ley, inicialmente promovida por Sergio Massa, no incluirá un aumento en las cuotas mensuales a pagar, sino que solo actualiza los topes máximos de facturación para que ante el contexto de inflación constante y creciente, los monotributistas no salten de categoría. 

Autónomos

En el caso de los trabajadores autónomos, este alivio fiscal dispone incrementar la deducción especial en 2,5 veces la ganancia no imponible y en 3 veces para los nuevos profesionales. 

El proyecto consiguió el apoyo de la totalidad de los senadores presentes y fue convertido en ley el 30 de junio con 60 votos a favor. Ahora, se girará al Poder Ejecutivo para que se firme el decreto reglamentario que habilite a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) a establecer las modificaciones. La reforma, sin embargo, comenzaría a regir a partir del año fiscal 2022. Por lo tanto, el efecto sobre la recaudación recién será a partir de junio del próximo año, con la presentación de las declaraciones juradas del 2022. 

últimas noticias
noticias relacionadas