Organizá tus finanzas personales para alcanzar tus objetivos en 2021.

Barajar y dar de nuevo. Después de un año, diferente, y quizá algo desordenado, llegó la hora de hacer un parate, ordenar tus finanzas personales y planificar de cara al 2021.

¿Estás pensando en cambiar el auto?  ¿Hacer arreglos en casa? ¿Quizá comprarte una notebook o cambiar el teléfono? ¿Una moto para trasladarte con libertad?

Todos estos proyectos requieren un gasto de dinero y, para encararlos, lo primero que tenés que hacer es organizar tus finanzas personales. ¿Por dónde empezar? Analizá tus gastos:

  1. Dedicá tiempo a identificar todos tus gastos fijos. Enumeralos en una planilla por (cuanto más detallada mejor). Por ejemplo;  tarjetas de crédito, alquiler, pago de servicios, cuotas de créditos o préstamos personales, gastos de alimentos, educación, vacaciones, salidas, etc.
  2. ¡Controlá los vencimientos de tus facturas! Pagar a tiempo te evita acumular intereses por atraso y suspensiones de servicio.
  3. Incorpora tus gastos cotidianos al presupuesto. Son todos esos gastos que no son fijos pero se llevan parte de tus ingresos: movilidad, comidas o snacks, regalos, compras excepcionales (y sus cuotas si las hay), etc.
  4. Compará tus ingresos y tus egresos.
    Una vez que hayas identificado y listado todos tus gastos, sumalos y comparalos con tus ingresos mensuales.

Ser consciente y visibilizar tus gastos es el paso más importante. Sincerate e incorporá  todos los detalles.

Si tus gastos no superan tus ingresos, venís bien. Tenés capacidad de ahorro y, el potencial para, eventualmente,  invertir o hacer buen uso de ese dinero.

 

¿Pero qué pasa cuando tus gastos son superiores a tus ingresos? ¿cómo lo solucionás?
Gastar más de lo que ganás, sin control no es viable por mucho tiempo llega un momento en el que las deudas y cuotas de tarjeta empiezan a crecer sin control.

Te recomendamos:

  • Minimizar el uso de tus tarjetas de crédito. Ni hablar de las cuotas. Usar esta vía de financiación suele resultar en la acumulación descontrolada de cuotas, con intereses altísimos que te llevan directamente al veraz arruinando tu perfil crediticio,  y tus posibilidades de solicitar tarjetas y otros productos financieros.
  • No recurrir al pago mínimo de tus tarjetas. Aunque mucha gente apela a este recurso para financiar sus deudas, se trata de una solución a cortísimo plazo que solo sirve para hacer la deuda cada vez más grande gracias a los altísimos intereses que las tarjetas aplican mes a mes.
  • Llevar un minucioso control sobre los gastos hormiga. Son los “enemigos invisibles” de tus finanzas personales, poco a poco, pueden llevarse un alto porcentaje de tus ingresos sin que te des cuenta.
  • Identificar los gastos que podés reducir. ¡Y eliminalos (o, al menos, limitalos al máximo)!
  • Fijar objetivos claros para tu presupuesto. Una herramienta habitual para fijar objetivos de tus gastos es la regla 50/30/20. ¿Qué dice? Destiná el 50% de tus ingresos a gastos, el 30% a hobbies y ocio y el 20% restante para ahorro. Al principio es difícil, pero de a poco lo podés ir logrando. La conducta es clave.
  • No recurrir al pago mínimo de tus tarjetas. Aunque mucha gente apela a este recurso para financiar sus deudas, se trata de una solución a cortísimo plazo que solo sirve para hacer la deuda cada vez más grande gracias a los altísimos intereses que las tarjetas aplican mes a mes.
  • Consolidar tu deuda: Cuando tus deudas se acumulan y perdés control de tus finanzas, lo más conveniente puede ser unificar todos los pagos en un solo compromiso, a través de un préstamo personal. Los préstamos personales ofrecen plazos más largos, menores tasas y cuotas más bajas que las tarjetas o créditos bancarios que te van a ahorrar problemas y dinero.

Existen distintas opciones de préstamos de acuerdo a tu perfil y necesidad. La clave, como dijimos al principio de la nota, es siempre organizarse y planificar el pago de las cuotas de acuerdo a tus ingresos y posibilidades.  Además, los requerimientos para acceder a un préstamo personal son más holgadas que las de un crédito bancario y, hoy en día, existen opciones que te permiten acceder a un préstamo de forma simple a través de una gestión 100% online.