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Préstamo o crédito: ¿En qué se diferencian y cuál te conviene?

Préstamo y crédito, dos palabras súper habituales en el mundo de las finanzas. Muchos las repetimos o usamos regularmente, pero realmente ¿sabemos cuál es la diferencia entre crédito y préstamo? 

Debo admitir, que hasta que me puse a averiguar,  no tenía muy claro en que se distinguían. Y la verdad, es que para tener un pleno control de nuestras finanzas y aprovechar oportunidades que se presenten, conocer y entender bien de éstos temas es clave. Por eso, en esta nota,  voy a tratar de explicarte cuales son las similitudes y diferencias entre préstamos y créditos. 

¿Qué es un préstamo? 

Un préstamo es una suma de dinero que una entidad financiera le otorga por única vez a una persona. La persona que recibe el préstamo deberá devolver esa suma de dinero, más los intereses acordados en un plazo de tiempo determinado. 

La entidad financiera que otorga el préstamo puede ser desde un banco tradicional, hasta una fintech. Con la digitalización del sector financiero, hoy incluso hay entidades financieras digitales – fintechs-  que otorgan o facilitan el acceso a préstamos online personalizados en cuestión de segundos, cumpliendo con altos estándares de seguridad. Una de ellas es Alpréstamo, un marketplace que te acerca los préstamos personales, tarjetas y otros servicios que están a tu alcance y disponibles para vos.

Los préstamos suelen  ser solicitados y otorgados con una finalidad particular, por ejemplo; un préstamo para comprar un auto o una casa. Pero, hoy en día, el mercado de los préstamos se ha diversificado y en muchísimos casos se otorgan préstamos sin un objetivo definido (es el caso de la mayoría de los préstamos online). 

¿Qué es un crédito? 

Un crédito o una línea de crédito es una suma de dinero que una entidad financiera pone a disposición de una persona a través, por ejemplo, de una tarjeta de crédito o tarjeta prepaga. 

Como sucede con las tarjetas de crédito, la “forma de crédito” más habitual,  el beneficiario de un crédito, tiene a disposición un cierto monto que podrá ir gastando cuando necesite. Pero, a diferencia de un préstamo, los beneficiarios de un crédito no reciben todo el dinero de una.

Los créditos tienen un límite preestablecido.  La entidad financiera que otorga el crédito (tarjeta de crédito o línea de crédito) establece un tope o monto de dinero máximo disponible.  Dentro de ese límite, el beneficiario puede gastar “a necesidad”, y luego, pagar lo que gastó.  En otras palabras, el titular de un crédito  hace uso del dinero cuando necesita y devuelve solo lo que gasta con los intereses correspondientes.

¿Qué tipos de créditos existen?

Existen varios tipos de créditos distintos, según la cantidad de dinero, su forma y finalidad. Pero los principales son las tarjetas de crédito, los créditos para financiar tu negocio y los créditos de consumo. 

Quizá no tenemos tan en mente que las tarjetas de crédito son un crédito, porque hablamos directamente de la tarjeta de crédito. Pero, como su nombre lo indica, el banco nos da un crédito para consumir con dinero que hoy no tenemos, a través de una tarjeta; con la condición -obviamente- de que en un determinado plazo, paguemos eso que compramos. El límite es acordado en el contrato con el banco, la tasa de interés también. Aunque muchas veces tengamos el beneficio de comprar en cuotas sin interés, muchas otras, no.

También existen las hipotecas, que están destinadas a la vivienda. Las hipotecas son créditos hipotecarios. 

Y también tenemos los créditos para financiar tu negocio, destinados a necesidades relacionadas con la actividad productiva, como compra de materias primas, compra de mercancía para la venta, compra de maquinaria. 

Entonces, ¿Cuál es la diferencia clave entre préstamo y crédito?

Resumiendo lo dicho, mientras que un préstamo te permite acceder a un monto de una sola vez en el momento de su concesión, un crédito pone a tu disposición una suma de dinero que vos podés gastar a demanda, y devolver únicamente lo que gastás. Podés usar todo tu crédito de una, una parte o nada, pero solo vas a devolver el monto gastado más los intereses correspondientes. 

En cuanto a plazos, el préstamo tiene lo que se llama un “ciclo de vida cerrado”, con fechas precisas de entrega del dinero y de devolución del mismo establecidas, entre otras cosas, por el sistema de amortización de cada préstamo o las condiciones del banco o entidad financiera que lo otorga referidas a tasas de interés, CFT, etc,  El crédito no, sino que el cliente solicita gradualmente la cantidad de plata que va necesitando. 

Otro tema es el tema de los intereses, los créditos suelen tener una tasa de interés más elevada. ¿Será por que se paga la flexibilidad?

Y por último, otra gran diferencia es que el préstamo, al ser algo único, “muere” cuando el deudor paga la última cuota. No es así con los créditos, que tienen la posibilidad de renovarse en la mayoría de los casos. 

¿Crédito o préstamo? ¿Cuál es mejor para financiar los gastos?

La conveniencia de optar por uno u otro dependerá de la ocasión, el monto a solicitar, los plazos  de pago y necesidades de financiación.  

Ambos, crédito y préstamo, son una herramienta útil para ocasiones en las que uno tiene que afrontar gastos para los cuales sus ingresos resultan insuficientes. En esos casos, el camino para conseguir el dinero necesario, y cumplir con sus objetivos, es financiar el gasto tomando un crédito o préstamo. 

En mi opinión, a menos que necesites una suma de dinero mayor para un fin concreto, el crédito es más flexible, porque te permite ir viendo cómo, cuándo y cuánto dinero necesitas gastar dentro del límite estipulado por la tarjeta o línea de crédito.  

Esto aplica, sobre todo a los gastos quizá más habituales o  “de la vida cotidiana”; pueden ser oportunidades y/o promociones de tarjetas en cuotas sin interés, alguna compra con la por poco no llegamos este mes,  o gastos en los que quizá simplemente no conviene desembolsar todo el dinero de una, pero no tenemos problema en pagar cuotas.  La compra de un regalo importante,  un buen par de zapatos,  un electrodoméstico, un pasaje de avión o gastos especiales como paquetes de vacaciones o las sufridas “compras navideñas y de fin de año” son buenos ejemplos de ocasiones en las el crédito puede ser una herramienta de financiación ideal.

¿Qué tener en cuenta antes de solicitar un préstamo o un crédito?

Solicitar un préstamo o un crédito nunca debe ser una decisión apresurada, y requiere evaluar el gasto a financiar, tus ingresos y analizar tus opciones de financiamiento para optar por la que mejor se ajuste a tu perfil y necesidad puntual.. 

El primer consejo que te doy es que, a la hora de encarar un gasto que supera tus ingresos,   te informes bien y analices más de una alternativa de pago. 

Luego, buscá entre medios de pago y alternativas de financiación que tenés disponibles – préstamos o créditos- ,  cuál te conviene utilizar para este gasto puntual.

Por supuesto, préstamo o crédito, cualquiera sea que elijas, asegúrate de leer bien el contrato antes de decidir y firmar. La famosa letra chica también importa, y muchas veces contiene información MUY relevante. Analizar todos los términos y condiciones, las tasas de interés y demás es vital a la hora de pedir dinero prestado. 

Otra cosa a tener en cuenta, es el tema del pago de las cuotas y cómo vas a hacer para afrontar eso. Muchas veces nos entusiasmamos con las puertas que podría abrirnos un préstamo o un crédito, sin pensar concretamente cómo haremos para devolver el dinero. ¡Que no te gane la emoción! Hay que ponerle la cabeza. 

Por último, más allá de los productos que tu banco pueda ofrecerte, te recomiendo analizar las propuestas de préstamos personales y tarjetas de crédito que te ofrecen las fintech de manera rápida, segura y online. 

Las Fintech se caracterizan por ofrecer productos financieros más accesibles para todos y fáciles de gestionar a través de aplicaciones amigables y muy didácticas. Estas aplicaciones, además,  las Fintech garantizan transparencia y la seguridad en el manejo de los datos personales de sus usuarios. No desconfíes por el solo hecho de que es algo nuevo o te parezca demasiado fácil. ¡Las empresas Fintech siempre traen oportunidades!

En fin, hay todo un mundo detrás de dos conceptos que a priori asociamos como similares. Por eso, la información siempre es esencial. En todos los aspectos de nuestra vida, más y mejor información se traduce en mejores decisiones; también es el caso de las finanzas personales. Entonces, si estas necesitando plata extra para algún proyecto, informate, analizá opciones, y ¡dale para adelante!

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