¿Qué deberías tener en cuenta antes de pedir un préstamo? Y cómo organizar tus finanzas para pagar esa deuda sin problemas

A veces, hasta el más organizado se encuentra en la situación de no tener dinero disponible para pagar una deuda o encarar un gasto necesario.  Para salir de esta situación existen distintos caminos y/o herramientas como son el uso de la tarjeta, un préstamo amigo o familiar, un adelanto de sueldo o un préstamo personal.

Todas ellas son herramientas válidas y, de acuerdo a la ocasión, te pueden ser de ayuda. Pero también, todas implican adquirir una deuda con alguien; con la tarjeta, con un amigo o familiar, con el trabajo o con un banco o entidad financiera.

Personalmente,  no soy partidario de endeudarse con familiares o amigos, “cuentas claras mantienen la amistad”. Por lo que se refiere al trabajo, no todos los jefes ven el pedido de adelanto con buenos ojos, ni todas las empresas los otorgan. Lo de financiarse con tarjeta de crédito, es una buena opción, siempre y cuando el gasto no sea excesivo y la tarjeta no esté estallada de cuotas. ¡Ojo ahí!



Dicho eso, quedan los préstamos personales que, en mi opinión, son la mejor alternativa para las situaciones en las que el dinero no alcanza.  Los préstamos personales te permiten acceder a un monto de dinero extra, adquiriendo una deuda con una entidad financiera a devolver en cuotas pre acordadas a futuro.

Como toda deuda, un préstamo genera un compromiso a largo o mediano plazo. Por eso, como sucede con cualquier herramienta financiera, antes de solicitar un préstamo es importante detenerse y sopesar la decisión evaluando; el momento financiero, la necesidad que lo requiere una, los riesgos, las oportunidades y el plan de pago posterior.

 

Entonces ¿Qué deberías tener en cuenta antes de pedir un préstamo? ¿Y cómo organizarte para pagarlo, más adelante, sin problemas?

Para empezar, hay que perderle el miedo a la palabra deuda. A muchos nos pasa, la escuchamos y enseguida pensamos en negativo pero, a veces, endeudarse es el camino. Tomar una deuda nos puede permitir concretar un proyecto o encarar un gasto que, de otra manera, no podríamos realizar. Una refacción en casa, el service del auto, un electrodoméstico que necesitamos ya, compras de útiles escolares a principio de año, algún arreglo para el auto, un teléfono o tablet,  vacaciones o alguna salida u ocasión especial, entre otros.

Tomado a conciencia y con planificación un préstamo personal es una herramienta ideal para financiar muchas de éstas cosas porque te permite encarar el gasto organizando el pago con tiempo, de acuerdo a tus ingresos futuros. Además te evita – si los tenés- tocar ahorros de emergencia que están, generalmente, dolarizados o colocados en algún instrumento financiero que genere renta.

El primer paso antes de sacar un préstamo es evaluar minuciosamente si el gasto que queremos hacer es realmente imperativo y, si es así, si contamos con el dinero o realmente necesitamos recurrir a un préstamo.  Lo importante es estar seguro de que no se trata de una decisión por impulso, sino que tiene un propósito.

Otra cosa importante es el momento, tu momento. ¿Te conviene sacar un préstamo personal hoy? Hay cosas que pueden esperar, otras que no, y otras que quizá son una oportunidad para aprovechar ya. La fundamental es sincerarse, y evaluar con la cabeza en frío sí, de acuerdo al contexto económico y tu situación personal,  en este momento, te conviene tomar el préstamo.

El pago de la deuda a tomar es otro punto clave.  Ser organizados y prolijos en las finanzas personales es importante siempre, pero más a la hora de tomar una deuda. Al momento de sacar el préstamo, hay que prever de qué manera se van a pagar las cuotas.

También es importante calcular el costo real del préstamo; el CFT, que es el costo real de un crédito, que incluye, además de la tasa de interés, todos los otros cargos asociados.

Con toda esa información preguntate: ¿Con qué dinero vas a pagar las cuotas del préstamo? ¿Vas a contar con plata que hoy en día no? ¿Vas a tener que reducir algún gasto para pagar las cuotas del préstamo? Organizar tus gastos e ingresos, y prever con anterioridad cómo pagar el préstamo te va a evitar varios dolores de cabeza.



Otro factor a tener en cuenta, más en un país con una economía inestable como Argentina, es la inflación. En este punto, el plazo de tiempo en el que un préstamo va a ser pagado es fundamental.  En un contexto inflacionario, cuando las cuotas del préstamo son fijas, es posible que la inflación vaya licuando el monto a pagar en cada cuota.  Si los intereses no son demasiado altos, pagar en muchas cuotas a lo largo del tiempo  te podría beneficiar a largo plazo..

Resumiendo, los puntos centrales a la hora de evaluar si sacar o no un préstamo personal son:

  1. Analizar si el gasto que vamos a hacer es realmente necesario o puede ser postergado.
  2. En caso de concluir que es necesario, no mirar las deudas como algo malo, sino como una oportunidad para poder acceder a realizar ese gasto.
  3. Buscar el esquema de devolución del préstamo que más te beneficie (de acuerdo a tus posibilidades).
  4. Planificar cómo vas a organizar tus finanzas personales para poder pagar las cuotas de devolución del préstamo.

No hay que cansarse de repetirlo, el orden y la planificación son la clave del éxito. Entonces, si estás frente a un gasto que no podes pagar, analizá primero la necesidad, luego tus posibilidades, y  finalmente considerá a los préstamos como una  oportunidad que podés, o  no, utilizar. Una herramienta para acceder a la suma de dinero que necesitás, de manera sencilla y rápida.

 

Si querés saber más de préstamos personales o necesitas asesoramiento para encontrar un préstamo  que se ajuste a lo que necesitás ¡acá estamos para ayudarte!