¿Qué es y cómo se calcula una tasa de interés?

Buscaremos ser lo más claros posible. En términos económicos, podemos decir que la tasa de interés o tipo de interés es la cantidad que se abona en un período de tiempo por cada unidad de capital invertido. Es decir, es el precio que tiene nuestro dinero.

Por eso para cualquier persona que está en el  mundo de los negocios, es un dato de suma importancia para el financiamiento de su emprendimiento. Y para los particulares, para poder estar ordenados administrativamente en su economía.

Ahora:

¿Cómo se determina una tasa de interés?

Se fijan en base en tres factores:

👉 Algunas se fijan por el Banco Central de cada país, para préstamos a los otros bancos o para los préstamos entre los bancos.
👉 La situación en los mercados de acciones de un país determinado.
👉 La relación a la “inversión similar” que el banco o entidad financiera habría realizado con el Estado de no haber prestado ese dinero a un privado.

Tipos de tasa de interés
Existen diversos tipos de tasa de interés, es probable que escuches hablar de los siguientes:

👉 Tasa de interés simple activa: se refiere a tasas que cobran las entidades financieras a sus clientes.

👉 Tasa de interés simple pasiva: la que  paga una institución bancaria a quien deposita dinero en ella.

👉 Tasa de interés compuesto: se da cuando los intereses obtenidos al final del período de inversión o préstamo, no se retiran o pagan, sino que se reinvierten y se añaden al capital principal.

Ahora bien ¿Para qué sirve tener toda esta información? En primer lugar porque es necesario tener educación financiera. Y no tenerla es lo que muchas veces hace que nos estresemos y cometamos errores por falta de información.

Y por otro lado, porque lo más probable es que debas calcular la tasa de interés para sacar un crédito. Así que te compartimos algunos factores que en este caso deberías de tener en cuenta:

1) Tasa de interés
2) Monto del préstamo
3) Plazo de pago

Siempre que pidas un préstamo, te estarás comprometiendo a devolver el monto del dinero inicial más los intereses que corresponden a la ganancia para el banco o la entidad financiera.

Para esto, el interés simple generado por el capital invertido se va a mantener igual en todos los períodos, siempre que no varíe ni la tasa ni el plazo (lógicamente). Dicho de manera más simple: el interés simple se calcula y se paga sobre un capital inicial que permanece invariable.

¿Se entendió? ¿Te sirvió el artículo? Estamos contentos de poder informarte. Esperamos que también te sea útil.