¿Se heredan las deudas en Uruguay?

En general creemos que heredar es algo bueno, porque lo asociamos al traspaso de bienes, como dinero e inmuebles. Sin embargo, es importante tener cuidado a la hora de realizar una sucesión, porque también se pueden heredar deudas. 

¿Qué es una herencia en Uruguay? 

Una herencia está compuesta por todos los bienes que una persona fallecida deja a los herederos. Los bienes pueden ser, por ejemplo, dinero, acciones e inmuebles. Pero también las deudas se heredan. 

Cuando la persona fallece todos esos bienes y deudas pasan a ser de los herederos. Ese conjunto de bienes se denomina “herencia“.

Los primeros en recibir una herencia serán los cónyuges (esposo o esposa) y los hijos de la persona que fallece. En caso de no tener hijos, la herencia de la persona fallecida pasará a sus ascendientes, ya sean los padres o los abuelos.

¿Se heredan las deudas? 

Sí, las deudas se heredan en Uruguay. Según la ley uruguaya, el sistema de sucesiones funciona de la siguiente manera: cuando alguien fallece (causante), la persona heredera recibe todos sus bienes activos (cuentas de banco, inmuebles, acciones, etc.) y también sus pasivos (deudas).

¿Cómo saber si mi herencia tiene deudas? 

Hay algunas formas para saber si una herencia tiene deudas. En una sucesión, el heredero puede tomar medidas y no recibir las deudas que dejó el fallecido. Es importante saber cómo una persona se puede proteger ante la posibilidad de endeudarse con una sucesión.

Para conocer el estado económico en el que se encontraba la persona fallecida, y saber si tenía deudas o no, se puede realizar una investigación de la realidad financiera del fallecido.

Una de las primeras acciones recomendables es pedir información en los registros públicos. De esa manera, se puede saber si el fallecido estaba embargado o en qué estado están los inmuebles. Conociendo la deuda de la DGI se puede conocer el estado patrimonial del fallecido.

Otra opción es pedir la facción de inventario. ¿Qué significa? Que se hará un listado con todos los activos y pasivos del fallecido que entran en la herencia. La iniciativa es válida aunque el testador lo haya prohibido.

¿Qué hacer si heredo una deuda? 

Si heredás una deuda, tenés 4 opciones: 

Opción 1: Aceptar la herencia

Esta es la mejor opción siempre que haya seguridad de que los activos son mayores a los pasivos, y quien herede está dispuesto a enfrentar la deuda.

La sucesión se realiza normalmente, y se reciben los bienes heredados de la manera más rápida posible. Junto a estos bienes también se heredan las deudas que tenía la persona fallecida, y quien las recibe se debe hacer cargo de ellas. 

Opción 2: Aceptar la herencia bajo beneficio de inventario

En esta opción también se acepta la herencia, pero se hace uso del beneficio de inventario. Es decir, que las deudas que vienen con la herencia se pagan de manera automática con los bienes heredados. Si falta dinero, el heredero no debe responder por el resto. 

Por eso es fundamental conocer la situación financiera del fallecido antes de comenzar una sucesión. Para ver qué recurso conviene utilizar según los activos y los pasivos de la herencia. 

Opción 3: Rechazar la herencia explícitamente

Es posible rechazar una herencia, y de esta manera no recibir nada, ni lo bueno, ni lo malo. Ni heredar los bienes, ni heredar deudas. Ni activos ni pasivos. 

¿Cómo se rechaza una herencia? Se puede hacer de dos formas: a través de escritura pública con un escribano, o directamente en el proceso judicial.

Opción 4: Rechazar la herencia tácitamente

En este procedimiento se rechaza la herencia guardando silencio. El heredero no inicia ningún trámite para comenzar la sucesión con un abogado, por lo tanto no recibirá en ningún momento la herencia, ni los activos ni las deudas. 

Sin embargo, hay que tener cuidado con esta alternativa, porque puede acarrear problemas. Más allá de que una herencia no puede hacerse efectiva si no se realiza la sucesión correspondiente, hay algunas excepciones a tener en cuenta. Por ejemplo, si se hace un arreglo o se paga una cuenta en un inmueble del fallecido.  Un acreedor puede tomar estas acciones como declaración de heredero, y por ende exigir el pago de las deudas. 

Por eso, en estos casos, es mejor activar la opción 3 y rechazar la deuda de manera explícita. 

Deudas con varios herederos

La mayoría de las herencias están compuestas por varios herederos, por eso es importante tener en cuenta este punto. 

Como ya indicamos, los primeros en heredar son los cónyuges y los hijos de la persona fallecida. Luego, si corresponde, sigue la lista de familiares, como hermanos.

Si la herencia está conformada por bienes y deudas, entonces ambos serán repartidos de manera proporcional entre todos los herederos según indique la ley. 

Ya que las personas tienen derecho a repudiar la herencia, queda claro que las deudas se heredan entre todos aquellos herederos que hayan aceptado la herencia. Las deudas se heredan en proporción de lo que se heredó, y los herederos solamente deberán responder por ese porcentaje.

En conclusión, en todos los casos donde no se conozca la situación patrimonial de la persona fallecida, se aconseja aceptar bajo beneficio de inventario. Es más seguro, sobre todo cuando no se sabe si el causante estaba libre de deudas o no.

En las situaciones en las que hay seguridad de que el patrimonio no contiene deuda, la mejor alternativa es aceptar la herencia directamente. De este modo, la sucesión se hará más velozmente y se podrá disponer antes de los activos.

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