Ya se minó el 90% de los bitcoins: ¿Cuándo se minará el último?

A fines del 2021, según datos de blockchain.com, había 19.000.000 bitcoins en circulación, lo cual implica que el 90% de este activo ya se ha minado. Pero, ¿esto quiere decir que dentro de poco no se minarán más?, ¿la moneda digital por excelencia comenzará a escasear? Aún estamos lejos de eso.

La historia del Bitcoin

En 2008, durante la crisis financiera mundial, una persona (o grupo de personas) bajo el pseudónimo de “Satoshi Nakamoto” publicó un documento técnico titulado “Bitcoin: un sistema de pago electrónico de usuario a usuario”. El 3 de enero del año siguiente, se generó el primer bloque de 50 bitcoins que entró en la blockchain de esta criptomoneda. 

Apenas nueve días después se realizó la primera transacción a un precio de 0,00076 dólares por cada bitcoin. El resto es historia conocida. Hoy en día, cada unidad de este activo cuesta más de 40 mil dólares. Pese a su gran volatilidad, cada vez más personas confían en esta y en otras criptomonedas como reserva de valor, forma de inversión y respaldo ante los recurrentes problemas del dinero fiduciario, como la inflación

Este complejo sistema tiene en cuenta cuestiones informáticas, matemáticas, algorítmicas y criptográficas. De modo que no fue hasta el 2008 que las condiciones tecnológicas estaban dadas para desarrollar algo tan sofisticado que, a la vez, sea imposible de hackear y de rastrear las operaciones por los agentes externos. De todas formas, la crisis financiera mundial de 2008, desatada por algunas decisiones desacertadas desde Wall Street, hizo que muchas personas se cuestionaran el sistema económico vigente e inalterable hasta ese momento. La idea de un sistema financiero descentralizado donde los bancos, gobiernos y otras entidades no tuvieran poder de intervención y de regulación sonaba bien para aquellos afectados por la crisis de aquel año, y por tantas otras crisis económicas que han sido el resultado de políticas erróneas y conflictos de intereses entre Estados.  

Satoshi Nakamoto, al crear su criptoactivo, y la Blockchain (plataforma descentralizada donde las criptomonedas se mueven libremente entre usuarios) la programó para que el Bitcoin pueda tener hasta 21.000.000 unidades. Esta limitación es fundamental para que crezca la demanda de este criptoactivo, y por ende su precio. Cualquier moneda en exceso pierde su valor.

¿Cuándo se minará el último bitcoin?

Esos 19.000.000 se minaron en un lapso de casi 13 años. Pero el 10% restante se minará en un periodo de tiempo proporcionalmente mucho mayor. 

Según el código de fuente del BTC, que funcionan como las normas de la criptomoneda, el ritmo de producción de nuevos bitcoins se reduce a la mitad cada cuatro años. Este proceso se conoce como “halving” y sirve para incentivar la minería de esta cripto y para que suba su volumen de manera paulatina. De esta manera, el proceso de minado terminará en 119 años. 

La técnica de halving funciona también para que, mientras se mina bitcoins, usuarios de la blockchain desarrollen otras criptos y así crezca el ecosistema. También contribuye a la democratización cripto ya que previene que este activo se emita rápido y acabe siempre en las mismas manos. 

¿Cómo funciona el minado de criptomonedas?

El proceso de minar criptomonedas se realiza con un hardware sofisticado que resuelve un problema matemático muy complejo y se obtiene a cambio la misma criptomoneda que se está minando como recompensa. 

Para minar se necesita, primero que nada, una wallet para almacenar las criptomonedas recibidas como recompensa. Estas billeteras electrónicas son, en su mayoría, gratuitas y no tienen ningún costo de mantenimiento. Se pueden descargar fácilmente en cualquier celular. 

Luego, es necesario un dispositivo hardware que pueda resolver los problemas matemáticos que mencionamos anteriormente. Las computadoras normales dejaron de ser tan efectivas para minar ya que hoy en día compiten otras computadoras especializadas en esta tarea, así como con “granjas de minado” desarrolladas por importantes empresas y con grupos de personas que unen fuerzas y recursos para minar de manera colectiva. A mayor potencia informática, mayor será el rédito que se le puede sacar a esta actividad. 

Los dispositivos hardware más utilizados para minar son los mineros ASIC (computadoras destinadas a extraer una determinada criptomoneda) y las computadoras con una tarjeta gráfica (GPU) de alto rendimiento. Estos últimos sirven para minar cualquier criptomoneda, mientras que los mineros ASIC pueden extraer una determinada moneda digital. 

Además de la máquina, se necesita una conexión de red muy estable y una conexión eléctrica de bajo costo. Claro está que el precio de la electricidad varía según el país y la región, pero es un costo que hay que tener muy en cuenta a la hora de minar ya que es una práctica que requiere de mucha potencia energética y los altos costos de electricidad pueden afectar seriamente las ganancias obtenidas. 

En resumen, las máquinas de los mineros deben resolver un problemas matemático y algorítmico sumamente complejo, de esta manera se “emite” un bloque dentro de la blockchain que pone nuevas unidades (o tokens) de una determinada criptomoneda en circulación y premia al minero con una cantidad variable de las criptomonedas que ha minado en forma de recompensa. 

Con el tiempo se ha vuelto una actividad menos rentable, producto del aumento de los costos del hardware necesario para la actividad y de las tarifas de energía eléctrica, además de la reducción de la recompensa del Bitcoin, criptomoneda estrella, por el ya mencionado proceso de halving. Por esto, han surgido los llamados “pools”, que son grupos de personas que se unen para minar. De esta manera, comparten los gastos y las ganancias. También son muy comunes las llamadas “granjas mineras”, es decir, depósitos o grandes espacios con buenas conexiones de red y bajos tarifas de electricidad donde se establecen muchas máquinas mineras que trabajan para extraer una o más criptomonedas. 

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