¿Qué derechos tenemos los consumidores al solicitar un préstamo?

Pedir un préstamo, un crédito o utilizar las cuotas de tu tarjeta para comprar cosas puede ser de gran ayuda para financiar tu economía, pero es importante estar alerta y conocer los derechos que tenés como consumidor al solicitarlos.

¿Cuáles son tus derechos?

Cuando pedís un préstamo de dinero en efectivo, estás adquiriendo un crédito para el consumo. Eso mismo te convierte en un consumidor financiero y, como tal, tenés derechos reconocidos en la Constitución Nacional, en la Ley de Defensa al Consumidor.

“Los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la protección de su salud, seguridad e intereses económicos; a una información adecuada y veraz; a la libertad de elección, y a condiciones de trato equitativo y digno”. Constitución Nacional, Artículo 42.

Esta ley establece, para las entidades financieras que otorgan estos productos, las siguientes obligaciones (sin excepciones):

  • Información adecuada: las compañías deben otorgar toda la información necesaria para que el usuario pueda conocer lo que ofrecen, como por ejemplo: la forma y modalidad de pago, los intereses y gastos vinculados al préstamo, así como las condiciones de contratación, que deben respetar lo establecido por la Ley de Defensa al Consumidor.
  • No pueden existir cláusulas abusivas: la información debe ser clara y no debe haber “letras chicas” que restrinjan los derechos al consumidor y favorezcan al proveedor del producto.
  • Trato equitativo y digno: quien otorga el préstamo debe abstenerse a cualquier conducta o comunicación que ponga al cliente en una situación incómoda, vergonzante o intimidatoria (como pueden ser amenazas, llamadas insistentes que invadan la privacidad, etc)

Contrato para adquisición de un préstamo: A qué debes prestarle atención

La Ley de Defensa al Consumidor, de la que que hablamos anteriormente, también exige que en el contrato queden expresadas las siguientes cualidades del futuro préstamo:

  1. – La descripción del servicio o producto que se contrata.
  2. – El importe a saldar inicialmente y el monto financiado.
  3. – La tasa de interés anual que regirá el contrato.
  4. – El total de los intereses a pagar o el costo financiero total.
  5. – El sistema de amortización del capital y cancelación de los intereses.
  6. – La cantidad, periodicidad y monto de los pagos a realizar.
  7. – Los gastos extras, seguros y adicionales que puedan existir.

Ahora sí, con esta base estás listo para enfrentarte a tomar la decisión.

No se trata de que desconfíes, sino de que estés atento antes de dar tu “sí final”. Todos, tenemos derecho a la información.

Y no te olvides: si querés sacar tu préstamo ahora de forma online, rápida y segura, no dudes en contactarte con nosotros. Estaremos felices de asistirte.

últimas noticias
noticias relacionadas