Tarjeta de crédito o préstamo personal: ¿cómo financiar los gastos de fin de año?

Navidad, año nuevo, vacaciones. Hoteles o alquileres. Pasajes, seguro del viajero. ¿Mejor te vas en auto? Arreglos, patente, VTV. El 2020 está terminando y, como siempre, viene acompañado de gastos de todo tipo.

Todos nos preguntamos: ¿cómo financio los gastos que, en forma directa o indirecta, trae consigo cada fin de año?  ¿Le pido prestado a un  amigo o familiar? Termina siendo complicado, y no siempre hay quien esté en condiciones de hacer un préstamo.

Entonces ¿pago en cuotas con tarjeta de crédito?¿o quizá me conviene considerar un préstamo personal?

Aunque ambas alternativas dan liquidez al que las utiliza, y  ayudan a resolver gastos concretos (inesperados o planificados), existen diferencias clave que hacen que, en ocasiones, solicitar un préstamo sea la mejor opción.

Al decidirte por este tipo de financiación, se solicita una determinada cantidad de dinero, a un tipo de interés y se fija un plazo para devolverla. Se trata de un crédito que se salda en un corto lapso de tiempo.

Desde el momento en que solicitás un préstamo, te comprometés a pagarlo todos los meses hasta devolver el total del capital prestado, junto con los intereses acordados. Normalmente, estos intereses dependen del tiempo que tardes en devolver el dinero prestado. Lo recomendable es optar por el menor plazo posible para que, de esta forma, los costos de financiación serán más bajos. Esta condición es igual tanto para los prestamos como para las tarjetas de crédito; cuanto más estires las cuotas o plazos de pago de tu tarjeta, más intereses vas a pagar.

Pero ¿por qué elegir un préstamo personal para pagar tus gastos de fin de año?

Los préstamos personales son ideales para las personas que necesitan una cantidad de dinero de forma inmediata. ¡Perfecto para esta época del año! Podés pagar el alquiler del departamento en el que te vas a quedar en la costa y arreglar el auto, que quizá tenés frenado hace unos meses, pero ahora necesitás sí o sí para llegar a tu destino de vacaciones.

La solicitud de un préstamo es fácil y no implica muchos requerimientos. Son seguros y simples. Las tarjetas de crédito, en cambio, implican el riesgo de sumar cuotas sin fin, a pagar durante meses o todo el año. A eso, sumale el coste anual de los intereses o de mantenimiento de la tarjeta

Con el préstamo no acumulás más deuda que la pactada inicialmente. Con la tarjeta corrés  el riesgo de no poder pagarla en algún momento del año, o peor, que surja algún improvisto económico personal y todavía tengas que pagar la tarjeta.

Igualmente, claro que no estamos diciendo que las tarjetas de crédito sean siempre una mala opción. Pero conviene elegirlas cuando los gastos son menores y no comprometen las finanzas personales. Ese no suele ser el caso de los grandes gastos que implican fin de año, las fiestas y las vacaciones.

Entonces, a la hora de preguntarnos “¿cómo financiar los gastos de fin de año?” – esos gastos que necesitan solución inmediata y fácil, sin muchos requerimientos –, la respuesta es obvia: elegí un préstamo personal y dejá las tarjetas de crédito (y las cuotas) para otras ocasiones.

Como te decimos siempre, en caso de que quieras sacar un préstamo rápido para financiar tus gastos, nosotros estamos acá para ayudarte.  Si llenás el siguiente formulario, evaluaremos tu perfil y te presentaremos la mejor opción para que puedas acceder al monto que necesites.

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