Recomendaciones para afrontar la resaca del Buen Fin

¿Los descuentos del Buen Fin hicieron que gastes de más? En este artículo te contamos cómo hacer para acomodar tus finanzas.

El 2021 llega a su fin pero, ¿a qué costo? Entre las fiestas de navidad y año nuevo se suman planes de reuniones y regalos que vienen acompañados de los conocidos gastos. El torbellino acelerado que genera estar en la recta final del año puede sesgar a varios en el manejo de las finanzas personales. 

La desorganización en el financiamiento personal aumenta con el Buen Fin. Desde el año 2011, en México, se establece una fecha semejante al Black Friday, pero con una duración de cuatro días. Es decir, el Buen Fin son cuatro días de descuentos y ofertas pensadas para que los precios de productos y servicios sean más accesibles al consumidor. 

El lado oscuro de los descuentos

Igualmente, todos los beneficios que pueden tener las ofertas y descuentos masivos que ayudan al bolsillo traen puntos en contra que no deben subestimarse. Cuando uno empieza a beber y dice “una copita más no hace daño” y así sigue toda la noche, al día siguiente se arrepiente por esas copas de más que generan un fuerte dolor de cabeza, una resaca. Lo mismo sucede con la compra de artículos y servicios, uno se dice “una remerita más”, “un pantalón más”; o diferentes productos para darse el gusto y festejar el cierre de año. El exceso genera una resaca de gastos que luego se tiene que afrontar

Recomendaciones para saldar las deudas que nos dejó el Buen Fin

Si la deuda que trajo el Buen Fin es muy alta, hay recomendaciones para que no sea tan extensa en enero. Según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) lo principal que debe hacer una persona es no destinar más del 30 por ciento del ingreso mensual al pago de deudas. Pero, si no se puede evitar, los especialistas formularon una guía para el financiamiento organizado de las deudas. 

En primer lugar, es importante conocer la capacidad de pago que se obtiene mediante la resta de todos los gastos mensuales y el pago mínimo de las deudas adquiridas a todos los ingresos. Esta cantidad debe ser equivalente a por lo menos el 10 por ciento del ingreso mensual. En caso de que los gastos sobrepasen a los ingresos, es necesario realizar un ajuste de gastos innecesarios o generar ingresos extras. 

En segundo lugar, se aconseja hacer una lista de las deudas. Una vez detallado los pasivos, anotar el monto de la deuda entre el pago mínimo que pide el banco para la tarjeta de crédito, generando así una visión más clara de cuánto se tardará en liquidar cada deuda. El pago mínimo es la cantidad que se debe abonar para mantener el crédito vigente. A continuación de este paso, liquidar las deudas empezando por la que lleve menos tiempo pagar. Lo mejor es liquidar una por una y no abonar un poco de dinero en cada una de las deudas.  

Una vez que se tenga en vista la deuda que demande menor tiempo para liquidar, se le debe sumar al pago mínimo un 10 por ciento obtenido por el recorte de gastos. Luego, destinar al resto de las deudas el pago mínimo correspondiente para no caer en la morosidad. Luego, se debe repetir este proceso con la segunda deuda a pagar cuando se liquide la primera.

Ya cubierta todas las deudas es aconsejable generar un ahorro del 10 por ciento de los ingresos, en resumen, en vez de disponer ese dinero para pagar las deudas, ahorrarlo. Si la situación es extrema y no hay posibilidad de pagar todas las deudas se recomienda acudir a una reparadora de crédito. Es una empresa que negocia con instituciones financieras para conseguir un descuento en la cantidad de plata que se debe. 

Hacia un 2022 libre de deudas

Si en el 2021 el Buen Fin dejó una resaca importante en los ingresos, aquí se mencionan claves a seguir para cuidar las finanzas personales en el 2022. Por un lado, crear un presupuesto cercano a la realidad, para tener la visión completa de todo lo que se necesite, eso ayudará a equilibrar la economía. Por otro lado, se recomienda establecer metas de ahorro para no caer en la tentación de gastos innecesarios. Además, es imprescindible tener un fondo de emergencia para tener un colchón al cual acudir en el caso que se requiera. Si algo se aprendió en esta pandemia es estar preparado ante cualquier inconveniente inesperado. Por último, anticipar los gastos para el próximo año y disminuir el uso de tarjetas de crédito, ambos son buenos hábitos para organizar las finanzas personales.

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